Duerme guitarra, ya es hora.

Recuerdo la primera vez que tuve una guitarra en mis manos, fue hace 4 años y era mía. Para la época, era una de esas guitarras baratas de 350 soles de las cuales no cualquiera podía darse el lujo de tener (ahora, esa misma guitarra tiene el precio de 120). La emoción me duró tres días, tocaba y tocaba pero nunca salía nada bueno. Yo quería aprender a tocarla como lo hacía John Lennon, pero más sonaba a uno de los Jonas Brothers con una uña rota, una mierda. Obviamente nadie podría aprender a tocar guitarra de la nada, pero yo tenía corazonadas idiotas. Nunca las perdí, por desgracia.

Años después tuve mis primeras clases de guitarra, que fueron el motivo perfecto para ver a una de mis mejores amigas para la época, una tal Kiomi Tasato; a quien conocía muy poco de vista, pero aún así me llevaba bien con ella. Era gracioso pero algo extraño, en esa época aún estaba yo en el colegio, así que tenía pocas obligaciones, además eran mis vacaciones y no hacía mucho en casa. Fue genial pero no aprendí nada bueno, todo lo que pudieron enseñarme desapareció a los pocos meses.

Mi guitarra y yo fuimos creciendo y nuestra madurez también, tuve mi segunda novia, que fue la misma que la primera y la cual arrebaté a mi mejor amigo de entonces, por medios desconocidos (ya que, bueno, nunca he sido muy atractivo que digamos) y muy extraños… Lo importante aquí es que se la quité, sí, fui un idiota, un imbécil, lo que fuese. Ella y yo eramos pareja y ya nada podría cambiarlo, tal vez el desenlace de nuestra relación fue una suerte de karma, de ese que se encarga de orinarse en mi cabeza, ir por un periódica y luego volver para rematarla cagándose encima.

En cuanto a  mi guitarra, ya tenía sus añitos y se hizo un quiño por algún golpe que se dio contra yo que sé, la cosa es que se rajó, nada serio, seguía sonando pero desafinaba. Necesitaba un ajuste y yo no sabía cómo hacerlo, para colmo no sabía tocar, así que simplemente la arrinconé y la dejé a su suerte y a su polvo. Tenía una gata, una novia, una amiga importante, y muchos etcéteras. Una guitarra “intocable” no era mi prioridad.

Durante el proceso del tiempo, decidí que era hora de volver a intentar con la guitarra. Investigué en Internet la forma de afinarla y después de muchos intentos fallidos encontré un programa para afinar la guitarra que me resultó muy sencillo de usar, aún lo tengo, es bastante sencillo y a mi siempre me ha gustado lo fácil, sobre todo porque es de lo que menos hay. La afiné, toqué, me salió un punteo inútil de “Tu cárcel (Enanitos verdes)” y alguna tonada criolla que encontré en Internet bajo un título como “Guitarra peruana sencilla”. La verdad no lo recuerdo bien, tampoco es relevante, el punto es que no aprendí nada más. La guitarra volvió a su rincón a pesar de haberme brindado meses de distracción…

Las cosas con mi novia decidieron irse al carajo, todo me salía mal con ella a pesar de que ambos intentábamos muchas cosas para solucionarlo, supongo que a pesar de ciertas cosas que ocurrieron, no me atrevería a echarle la culpa a nadie. Mi guitarra solo espectaba nuestras discusiones desde su rincón, me pregunto ahora si eso le causaba rabia o si simplemente le importaba un carajo y estaba molesta conmigo porque nunca la toqué como se merecía. Dicen que las guitarras son como las mujeres, uno debe aprender a tratarlas porque sino nunca funcionará. Tal vez soy malo con las mujeres.

¿Recuerdan a mi mejor amiga? Aquella Kiomi del inicio, pues ella se volvió lo único que me quedaba. Yo era como un anciano ciego en medio de la pista y ella una de las pocas que decidió ayudarme a cruzar. Porque sí, tuve muchos amigos entonces, pero ella me llevo más lejos. Un trabajo perfecto, para aquellos críticos inútiles que dicen que la perfección no existe.

Volvía a poner los pies en la tierra, y con ellos ahí, también volvió la guitarra a mis manos. Pero esta vez era eléctrica y yo estaba en un estudio con tres amigos más, ellos se dieron cuenta de lo mal que se me daba y del poco talento que tenía; pero así son los amigos, no te rechazan tan fácilmente y aquel de las destrezas más marcadas para el instrumento de cuerdas entre los cuatro, Julio, decidió poner el bajo en mis brazos. Obviamente tampoco sabía tocarlo, pero por alguna razón a él le gusto y los otros no tenían quejas.

Con este escupitajo de autoestima, le dediqué dos meses más a mi vieja guitarra acústica, con el deseo de esta vez hacer lo que mi nuevo ídolo, Eric Clapton, hizo alguna vez: Tomarla, fallar, olvidar, volverla a tomar, intentar, ser “dios”. Tal vez esta vez mi guitarra confió en mí más que nunca, porque me escondía en la terraza para que no me escucharan y dedicarle más horas a “mi arte”, sin importar el frío ni el hambre. Quería demostrarme que mi instrumento favorito y yo eramos el uno para el otro, que nada estaba perdido, que me negaba a rendirme. Todo me salía mal, no permitiría que esto también salga mal.

Pero salió mal.

El estrés de ser un bueno para nada hizo que mis coléricas lágrimas de fracasado guardaran nuevamente la guitarra recientemente afinada por el programa de computadora que mencioné antes. Ya había perdido las esperanzas de todo a pesar de ser algo tan simple como un instrumento. Fracasar al tocar guitarra era el reflejo exacto de mi vida: Intentar, fracasar, olvidar, volver a intentar, caer de cara.

Pasó el tiempo e intenté volver a tener una novia por mi gran odio a la soledad, esta vez estaba seguro de que era la chica perfecta. Naturalmente salió mal, pero felizmente fue un fracaso parcial, pues al borde del suicidio recibí una pequeña iluminación; de esas que te dicen no todo está perdido y te la llegas a creer y te mantienen sonriendo y andando. Tal vez nunca todo estuvo perdido, tal vez debería volver a tomar a esa nena de madera e intentar una vez más.

Empezó la universidad y, entre toda la mierda y la genialidad, conseguí nuevos amigos. Una pequeña chica sonriente, un desquiciadamente ingenioso amante de Nirvana, un artista macabro pero brillante y un marinerito de novena división. Hablaré un poco de ellos, Laura tiene un pasado fuerte y arrasador, pero ha sabido sobrellevarlo casi a la perfección (sí, deja de fumar y cambiaré eso) y sabe sonreír ante la mayoría de las cosas, creo que esa cualidad es muy importante en ella. Bruno es Bruno, tiene un estilo tan propio que las palabras mías no podrían resumir lo que me causa su persona… tal vez sus palabras hagan un mejor trabajo que yo. Alexander tampoco se queda atrás, maduro e ingenioso, tiene una afición por el arte tan fuerte que a veces me pregunto qué tipo de maravilla podría hacer si le diera una brocha, un balde de pintura negra y un radio con una colección de discos de metal. Bueno, Raúl es… no lo sé, solía apreciarlo pero se ganó mi odio lentamente por imaginar que el mundo tiene que girar en torno a él; una lástima, pero no puedo considerarlo ni siquiera un conocido aunque intenté ser su amigo.

Volviendo al tema inicial, la universidad me dio una nueva oportunidad de tocar la guitarra, una un poco tonta en realidad ya que a causa del té de naranja y la necesidad de aprobar un trabajo ideé un jingle con mi guitarra y la inútil grabadora de mi celular. Impresionantemente salió bien y me motivó a volver a tocar. Volví a intentar, pero mis antaño fracturados dedos y mi pésima habilidad musical volvió a convertirme en una gran falla.

La guitarra volvió a su rincón típico bajo esa funda negra que la protege del tiempo, últimamente me pregunto si podría tomarla y desahogar mis penas con ella, aunque lo que haga salga mal… por el simple hecho de tocar, quisiera intentar… Pero no lo hago porque a través de estos años y las cosas que hemos pasado juntos, he aprendido algo muy importante: Mi guitarra me ama como yo a ella, tomarla y luego dejarla la desilusiona y si alguien sabe de desilusiones, soy yo. A nadie le gusta ser decepcionada, mucho menos mi leal guitarra artesanal. Lo lamento mucho, pero no quiero hacerte más daño. Sufre sola, mi estimada, pues si te vuelvo a llevar al cielo, lo más probable es que la caída te rompa en pedazos.

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Acerca de Le'Bleu

El estridente sonido que causan los que callan es asesino.
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8 respuestas a Duerme guitarra, ya es hora.

  1. Le'Bleu dijo:

    “Otro de esos aburriiiidos textos largos. Luego no nos pidas que leamos tu basura, Marco.”

  2. Le'Muak dijo:

    Creo que se puede aplicar en la música y en la vida en general…
    Cuando intentas e intentas e intentas e intentas una y otra vez y te das cuenta de que la guitarra no es lo tuyo, se debería intentar con otro instrumento, hay muchos más con los que nos puede ir mejor y no nos estresemos tanto ._.
    Ya si alguien lo intentó varias veces y logró, bien por esa persona, hurra, pero tampoco es razón para tener que hacer lo mismo, esas personas sintieron que ese instrumento era el indicado… al principio siempre cuesta pero al final a ellos les fue fácil, ya lo puedes notar en YouTube [?], si a ti no te logra serlo, creo que se podría intentar con otra cosa, tampoco NECESITAS que sea una guitarra, ya si se insiste es por terco caprichoso (no lo digo de mala forma ojo xD), asi que intenta con otra cosa y no te desanimes, la habilidad en la música se encuentra en varios instrumentos, no solo en uno, tal vez tú naciste para tocar otro :3 y no es malo ser malo en algo, a mi en la escuela los profesores se burlaron de mi por ser PESIMA con el tambor… y eso que es solo darle golpes con un palito [wtf], no tengo sentido de la sincronización y el ritmo xD pero luego intenté solo por ocio la flauta y pues… no era difícil, pero tambien por la sincronización me costaba y porque soy de dedos tontos xD pero luego probé la lira de una amiga y con ese me fue bien o0o asi seguro lo mio son los instrumentos tipo lira [?], así que prueba otra cosa y a lo mejor te guste o0o pero no te sientas fracasado ni nada de eso, no se puede ser bueno en todo, ya lo tienes claro, pero eso no es ningun mal, solo es de buscar otras cosas en las que se es bueno, además, sabes…. eres demasiado bueno escribiendo, a mi me gusta mucho leerte :3 asi que ahi tienes un talento (el cual, a mi me falta por muuuuuuuuuucho xD). Bliwi rlz rlz rlz rlz ;D ANIMOOOOOO, SI LAS OVEJAS PUEDEN, TU TAMBIEN [wtf]

    I.love.my.Bliwi
    y My.Oveja [?????]

    • Le'Bleu dijo:

      Lo que sucede conmigo es que siento una necesidad extraña por aprender a tocar la guitarra, es como un llamado a la perseverancia (aunque obvio que ya lo dejé de intentar y no creo que vuelva a hacer como especifiqué). Soy un poco terco en eso, no quiero otro instrumento, si no es guitarra no será nada, a pesar que a veces me llama el “bajo”. Aún así, creo que la industria de la música no es para mis manos, sino para mis oídos. Gracias por los ánimos, en realidad escribir es lo más fácil, solo necesitas un poco de tiempo a solas y un instrumento redactor. Mokish rlz~

  3. Te Jodo con un Coment dijo:

    BUEno, si Dios quiere que aprendas a tocar guitarra, seguirá llamandote a que lo hagas hasta que lo hagas bien. Si no, dejalá ahí antes que la rompas, al final, uno es el que decide si rendirse o seguir intentando. Claro que si no hay nada que perder, lo ideal es seguir intentando, pero si esos fracasos significan tanto para ti entonces está bien que lo dejes antes que tú te rompas. Como dice esa persona arriba, tal vez deberías intentar otro instrumento. Anímate con A…ni…ma…. UGH! Bueno, la intención es lo que cuenta [??]. Sí se puede. Recuerda a Mr Jones 😀

    • Le'Bleu dijo:

      Bueno, Dios siempre tiene la respuesta pero dudo que me la suelte sencillamente. Siento que tienes una extraña obsesión con Mr. Jones, deberías tener cuidado con eso. Y definitivamente un poco de ese Anima no me caería mal.

  4. Yoshi dijo:

    Aprender a tocar guitarra es un proceso un poco tedioso al comienzo porque tienes que intentar e intentar e intentar hasta que te salga algun punteo,acorde,arpegio,bajo,etc. Tocar guitarra es algo de persistencia(aunque creo que ya te diste cuenta de ese detalle),aunque no te salga tal vez el punteo como le saldria a eric clapton(ya se es demasiado),no te desanimes piensa que la proxima vez te va a salir mejor y que tal vez algun dia te va salir,y sin darte cuenta despues de un tiempo te puede salir casi igual a el,aqui te dejo una pagina que derrepente te puede interesar

    • Yoshi dijo:

      me olvidaba,si algo dentro de ti piensa que debes seguir haciendo algo que tal vez amas,no dejes de hacerlo,en este caso tal vez te aburra el hecho de que no te salga algo pero intentalo un buen tiempo,solamente recuerda que puedes hacerlo(Aunque suene a Bob el Constructor XD)

      • Le'Bleu dijo:

        Gracias por el consejo, Yoshi, de seguro que leeré esa página que me dejaste cuanto antes. Definitivamente, se trata mucho de persistir y sí, siento un amor indescriptible por ese instrumento… Supongo que con todo esto puedo intentarlo de nuevo cuando me sienta listo.

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